sábado, 6 de agosto de 2011

Video y voz del profesor Carlos Martínez

En este video el profesor Martínez,  director-fundador del CJC, explica quien construyó las instalaciones y a quien pertenece el Centro Juveil de Catia

jueves, 4 de agosto de 2011

Carlos Martínez, director - fundador del CJC: "El Centro Juvenil es patrimonio de la comunidad"


Cuando era un joven veintiañero y recién graduado de profesor de Educación Física, Carlos Martínez llegó a Venezuela y con una visión humanista fue ayuda y guía importante en la formación personal y profesional de muchos de los que alguna vez pasaron por las instalaciones del Centro Juvenil de Catia.
Eran tiempos difíciles, corrían los años 50, y con mano férrea gobernaba el país el dictador Marcos Pérez Jiménez, un general que llegó al poder por ser uno de los cabecillas de un golpe de Estado contra Rómulo Gallegos.
Martínez fue acogido por la Fundación Mendoza, cuyo líder indiscutible, Eugenio Mendoza, tenía la intención de hacer una instalación deportiva y social enclavada en la urbanización Urdaneta de Catia, y allí el joven recién llegado de su natal Perú puso en acción sus conocimientos para que aquel parque fuese algo que realmente sirviera a la juventud del sector.
“Las instalaciones del Centro Juvenil fueron hechas por la Fundación Mendoza, es más, los materiales eran traídos de Materiales Mendoza (empresa entonces ubicada en la Av. Sucre, cerca de la Iglesia del Carmen) y el mismo Eugenio Mendoza venía a supervisar la obra”, recordó Carlos Martínez.
Recordó el profesor Martínez que Mendoza le gustaba preguntar sobre los detalles de aquella obra.
“En una ocasión estaban haciendo lo que serían las canchas de basquetbol y yo noté que la forma en que la estaban haciendo no era adecuada, y le dije a Mendoza que era necesario reforzarla, porque con el uso se deterioraría muy rápido. Él me hizo caso y ordenó que colocaran el doble del material, granzón, cemento etc., y así que construyó”, rememoró.
Martínez, quien fue el primer director del CJC y posteriormente asesoró en la construcción de otros centros, además de poner en práctica la recreación dirigida, fórmula que fue seguida por el desaparecido Consejo Venezolano del Niño (CVN).
“Todas las instalaciones del Centro Juvenil de Catia fueron financiadas y construidas por la Fundación Mendoza para la comunidad y es la comunidad la legitima dueña de todo lo que el CJC tiene, las canchas, el salón social, el pre-escolar (Tío Conejo), la piscina que luego donó la Asociación de Damas de la Embajada Americana, todo. Por eso me extraña que alguien quiera reclamar propiedad o bienechuría de esas obras”, concluyó Carlos Martínez el director-fundador del Centro Juvenil de Catia